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Con la ayuda de estas tablas es fácil
determinar el factor de protección individual
adecuada, tomando en consideración diversas intensidades
de radiación y diferentes tipos de piel.
Uso correcto de los bloqueantes solares
Cómo se usa: Un caso frecuente
consiste en que el bloqueante solar es aplicado y friccionado
solamente después de la llegada a la playa. No
obstante, los bloqueantes solares necesitan por lo menos
30 minutos para desarrollar su capacidad protectora,
dado que los filtros químicos deben fijarse primero
a la piel.
La consecuencia que representa para el usuario este
desconocimiento es la aparición de un eritema
solar a pesar de la aplicación del producto bloqueante.
Para personas con tipos de piel I a III, reviste importancia
máxima aplicarse un bloqueante solar por lo menos
30 a 45 minutos antes de la exposición directa
al sol.
La recomendación es igual para playa, montaña
o nieve.
Qué usar para los niños:
Los preparados bloqueantes solares para niños
deben ofrecer un factor de protección frente
a UVB de 15, como mínimo, así como una
protección suficiente frente a la radiación
UVA. La memoria de la piel: Recientes progresos científicos
han conformado la clara correlación existente
entre las quemaduras solares intensas en la infancia
y el melanoma tardío.
Los parasoles y las sombras: La
creencia de que la sombra o un parasol pueden garantizar
una protección completa frente a la radiación
UV puede tener como consecuencia una quemadura solar
dolorosa. La razón es que la dispersión
es muy acusada en las longitudes de onda más
cortas, de manera que la piel puede recibir una dosis
muy excesiva de radiación UV sin exposición
directa a la luz solar. Para protegerse la piel de la
radiación UV conviene tener en cuenta la "regla
de la sombra": si la sombra es más corta
que la longitud del cuerpo, hay peligro de lesión
cutánea inducida por UV.
Protección del agua: La
creencia generalizada de que permanecer en el agua protege
frente a la radiación UV es un error; incluso
a 1 metro de la superficie, la intensidad de la radiación
UVB es casi el 50% del total, de modo que incluso en
estas condiciones puede aparecer un eritema solar. Además,
el efecto refrescante puede enmascarar el dolor.
RESUMEN:
Para lograr una protección adecuada frente al
sol deben tenerse en cuenta el tipo de pigmentación
cutánea, la localización, la duración
y la intensidad de la exposición UV.
Aquellas personas con sensibilidad extrema al sol deben
adoptar incondicionalmente precauciones adecuadas frente
a las radiaciones UVA y UVB. El índice de protección
solar (FPS) no protege más por ser más
elevado, protege más tiempo, si está bien
aplicado y escogido para nuestro tipo de piel
En caso de problemas, solicitar consejo dermatológico
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